
Lo que antes, según él mismo, tenía que tener un fin, parece que ahora debe ser eterno. No necesariamente sexual, pero sí durar para siempre.
Dice que no tendría sentido separarnos, porque nos queremos demasiado.
Si yo formara otra pareja y estuviera feliz, él va a estar ahí, entendiendo, y compartiéndolo conmigo. Nuestra relación pasaría a otro estado, pero seguiríamos juntos.
Toda una declaración.